sábado, 6 de agosto de 2011

Lagrimas amargas.

Iros y no volved mas por aquí. Dejar de acecharme y torturarme. Dejarme sola con mi tormento. Aunque a veces es la única o la mas grata compañía que tengo.
A solas en mi habitación envuelta entre poca ropa o a veces ni eso, entre limpias y suaves sabanas que huelen a verano. Mi cuerpo desnudo revoloteando en la cama, sin saber donde posarse para poder descansar, mil caricias recorren mi cuerpo, una y otra vez, y una y otra vez. Hasta que al final nuevas sensaciones recorren mi cuerpo, y cada tormento se va con cada sueño.

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