Hasta aquí llego el ritual
de enfados y canibalismo estúpido.
Son demasiadas horas en vela
y nada que decir.
Descansamos nuestra espalda
en las persianas bien cerradas,
tú y yo anémicos
y a cada parpadeo calmado
intentamos dormir.
Todo ha acabado bien.
Te dice "fíjate,
mira mis manos, ¿ves?
no pesan nada, ¿ves?
están flotando ¿ves?"
No hay comentarios:
Publicar un comentario